La organización excesiva puede causar el efecto contrario al deseado: Una disminución de la productividad. Esto es sobre lo que escriben Eric Abrahamson y David H. Freedman en su libro. los autores demuestran que en cada situación hay un tipo y nivel de desorden que evitan que los esfuerzos y los costes de ser organizado superen las ventajas obtenidas.
Elogio del desorden – E. Abrahamson y David H. Freedman – Gestión 2000