Economía

Seguimos hablando del mercado laboral y el error de los despidos masivos.

Las empresas que recortan personal indefinido no ganan rentabilidad a corto plazo e incluso llegan a perderla a más largo plazo, según un estudio de la Fundación Alternativas, presentado por los profesores universitarios Fernando Muñoz y María José Sánchez.

   A partir de una muestra de 997 pymes españolas pertenecientes al sector industrial-manufacturero (industria cárnica y de la madera, metalurgia, textil, bebida, calzado y vehículos a motor, entre otros), el informe analiza cómo pueden afectar las reducciones de plantilla a la cuenta de resultados de las empresas.

   Para ello, los autores, centrándose en el periodo que abarca de 1992 a 2005, han realizado comparaciones entre empresas que despidieron trabajadores indefinidos en dicho periodo y las que, teniendo las mismas características, no lo hicieron, y el impacto que ello tuvo en su rentabilidad.

   La conclusión a la que han llegado es que las empresas que prescidieron de trabajadores indefinidos en un momento dado no registraron un impacto significativo en su rentabilidad al año siguiente de haber acometido la reducción de personal. A largo plazo, es decir, teniendo en cuenta los años posteriores a los despidos, la cuenta de resultados de las empresas empeoraron y su rentabilidad se redujo un promedio de entre el 1,3% y el 5%.

   Para el vicepresidente de la Fundación,  los resultados de este estudio suponen una “auténtica revolución” respecto al “axioma y lugar común” que dice que cuando las empresas echan a sus trabajadores a la calle mejoran sus cuentas de resultados. “Del estudio se deduce que eso no es así”, subrayó.

   Lo que argumentan los autores de este estudio es que las razones ‘positivas’ normalmente esgrimidas por las empresas para justificar sus recortes de personal (ahorro de costes, eliminación de puestos innecesarios, etc.) pueden verse mermadas y no llegar a materializarse en ningún caso por la existencia de otros factores, como el coste de las indemnizaciones por despido, la pérdida de trabajadores cualificados, el daño en la imagen social de la empresa o el llamado ‘síndrome del superviviente’ que pueden sufrir los trabajadores que se quedan en la empresa.

   Éste último se traduce en insatisfacción laboral, estrés, falta de motivación, resentimiento hacia la empresa por despedir a compañeros, etc., y todo ello influye de manera negativa en la empresa y en la productividad.

   “En contraposición con los países anglosajones, en los que el despido y la contratación de personal son menos rígidos, las compañías españolas tienen que soportar importantes costes asociados a indemnización, despidos improcedentes, etc. Todo ello es posible que minimice algunos de los beneficios (para la empresa) vinculados a esta medida (la de reducir plantilla”, alegan los autores en el estudio.

COSTE DEL DESPIDO.

   Preguntados por si haría falta en España abaratar el coste del despido improcedente, el profesor Fernando Muñoz, de la Universidad Carlos III, manifestó que reducir las indemnizaciones tendría un doble efecto: por un lado, los empresarios serían más propensos a despedir personal en épocas de crisis y por otro, estarían más abiertas a contratar trabajadores en momentos buenos del ciclo económico.

   Para la profesora de la Universidad de Salamanca María José Sánchez, el abaratamiento del despido exigiría una reflexión “en profundidad”, pues existen alternativas menos traumáticas para los trabajadores (jubilaciones anticipadas, bajas incentivadas, recolocaciones o congelación de contratos).

En caso de que las empresas tengan que despedir un gran número de trabajadores, los autores recomiendan planes de viabilidad para que los recortes de personal se produzcan de manera escalonada. También abogan por ejercer un mayor control sobre los expedientes de regulación de empleo para evitar muchos despidos en poco tiempo, por promover la formación, y por que las empresas cuenten con un mayor apoyo público a la hora de invertir en innovación o de buscar mercados en el exterior.   

Visto en EPress.

6 comentarios sobre “Seguimos hablando del mercado laboral y el error de los despidos masivos.

  1. Y entonces ¿por qué siguen despidiendo personal sin ton ni son… Será que esta noticia llega tarde o es que los directores no se han dado cuenta de este error? …el que seguramente se viene arrastrando desde hace años.
    El mundo laboral no es lo era y las medidas han de ser cónsonas a los tiempos modernos.
    SM

  2. Un post excelente. Las afirmaciones sobre las supuestas ventajas del despido son un insulto a la inteligencia. Además, hablar de países anglosajones es falaz, porque no se puede meter en el mismo saco un país con una cultura muy distinta de la europea (USA) y otro que al fin y al cabo es europeo (UK).
    Al margen de lo anterior, decir que España es uno de los países de Europa donde el despido es más costoso denota una ignorancia supina, no sé si genuina o intencionada. Me gustaría saber qué conocimiento y experiencia real tienen quienes hacen esas afirmaciones sobre la legislación laboral en el resto de Europa. Llevo años en posiciones europeas de RRHH y me consta que esto no es así. UK y España son los dos países europeos donde menos cuesta despedir a la gente, tanto en coste como en tiempo y burocracia. Me has despertado unas ganas tremendas de escribir un post más a fondo sobre esto. A ver si saco tiempo y puedo hacerlo.
    JM

  3. #1 Yo supongo, pues tan solo puedo suponerlo, que siguen haciéndolo por el pésimo nivel de Gestión que hay en este país…

    La inmensa mayoría de empresarios son ‘cortoplacistas’ y no ven más allá del próximo año. Esto lo demuestra el hecho de que a casi todos les ha pillado con los pantalones bajados la actual crisis, cuando había muchísimos signos desde hace tiempo de lo que estaba por venir.

    Despedir supone gastos, y además supone perder un trabajador valioso y lo que aporta a la empresa.
    Suplirlo en el futuro, les supondrá tener que contratar a alguien de similar experiencia por más dinero, o a alguien con poca experiencia y emplear mucho tiempo y dinero en formarle.

    Y encima, como dice el artículo, generas mal ambiente en la empresa y haces que los trabajadores desconfíen de la dirección.

    Hoy, cuando tanto se pide que se rebajen los costes de los despidos, yo sigo planteando la misma pregunta… si tengo una empresa en crisis porque la Admo no me paga, porque los bancos me han retirado las líneas de crédito, ¿en qué me beneficia echar a un buen trabajador?…

    Sería más inteligente, desde el propio Gobierno, que se ofrecieran rebajas fiscales a las empresas, un aplazamiento o una reducción excepcional de las cotizaciones por un empleado mientras dure la crisis, para evitar que se siguiera echando gente a la calle.
    Un trabajador más en paro es una cotización menos, y un gasto más para la caja del Estado.

  4. Senior,
    gracias por pasarte y comentar.
    Los despidos masivos en la mayoria de los casos no responden a una necesidad real de contar con menos empleados sino a unas estructuras empresariales poco competitivas, baja productividad y planes de negocios pensados en el cortísimo plazo.
    Con esto así no hay margen de maniobra, cuando vienen mal dadas se recurre a reducciones de costes rápidos que pasan en la mayoria de los casos por reducciones de gastos fijos de manera rápida y ¿qué gasto se puede reducir lo más rápido posible?.
    ASí estamos, descapitalizando las empresas a nivel humano y dejando unos posos de malestar laboral que pasa factura a la ya baja productividad de nuestro mercado laboral.

  5. Jose Miguel,
    hay estudios que situan el coste medio por despido en España en 19 días por año trabajado. Tomado así el dato, tenemos que pensar que España no es el mercado laboral de Europa donde el coste en indemnizaciones por despido pueda ser muy caro.
    Es preocupante que ni gobierno, ni sindicatos, ni empresarios sean capaces de aportar ideas creativas para la generación de empleo y parar la sangría de los ERE.

    Un saludo.

  6. Manuel,
    gracias por pasarte.
    Estoy de acuerdo contigo en que la administración debe de hacer un esfuerzo importante para primar la contratación por parte de las empresas pero tambien hay una responsabilidad importante en manos de sindicatos y empresarios. Los primeros hacer una reflexión en profundidad sobre su papel y sobre donde deben de estar los mínimos y los segundos en no lanzar constantemente propuestas agresivas que perjudican en gran medida a sus empleados. (Desde pedir prácticamente despidos sin coste a que los despidos masivos no se regulen administrativamente).
    Hace unos días leía un artículo de Carmen Sánchez-Silva titulado “Flexibilidad en vez de despidos” donde aportaba dos ejemplos sobre lo que se hace en otros paises europeos: Dinamarca y Austria.

    El modelo danés se basa en una indemnización por despido muy baja por parte de la empresa y en un Estado muy potente que ofrece una prestación por desempleo muy elevada, da una formación fuerte mientras el trabajador está parado y le facilita el cambio a un nuevo puesto.

    El modelo austríaco se basa en la creación de un fondo para cada trabajador al que la empresa aporta cantidades periódicas y, cuando se queda en paro, puede cobrar al estilo de un fondo de pensiones. Da igual que se cambie de compañía, se lleva el fondo a la nueva, que sigue aportando cantidades y, en caso de que el empleado no sea despedido, lo cobrará cuando se jubile.

    En cualquier caso todo pasa por reforma y consenso.

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